La mina está proyectada sobre la Dehesa Boyal de las Navas, un corredor ecológico de gran valor medioambiental situado a 500 metros de las ZEPA de Monfragüe y ZEPA Canchos de Ramiro – Ladronera (Red Natura 2000). Se talarían más de 2.000 encinas y alcornoques y se generará un cono de depresión hídrica de 300 hectáreas, además de una posible contaminación a las masas de agua. Las instalaciones están aguas arriba del acuífero de Galisteo y una de ellas, la escombrera permanente, sobre el mismo acuífero. Además tendrían impactos sobre especies de fauna protegida y sobre el patrimonio cultural, particularmente sobre el tramo de la Vía de la Plata comprendido entre Puerto de Los Castaños y Holguera, así como en las poblaciones más cercanas, situadas a menos de 2 km.
El proyecto afecta a un monte público que sufrió un gran incendio en agosto de 2003, pretendiendo situar sobre este cortas y depósitos de lodos, a pesar de que la Ley 43/2003, de Montes, prohíbe el cambio de uso en 30 años posteriores a un incendio sin admitir excepciones en montes catalogados. Desde el punto de vista urbanístico afecta a suelos con protecciones ambientales en los municipios de Pedroso de Acim, Cañaveral y Holguera. A pesar de todo ha sido considerado como proyecto estratégico por la UE.
La información del proyecto está en el Observatorio Ibérico de la Minería>>
Mayo de 2025.