Falta de gobernanza y sobreexplotación en arroyo Ríopudio
Es uno de los cursos fluviales más importantes del Aljarafe, con unos 22 km de longitud, recorriendolo de norte a sur. Buena parte de su recorrido lo hace paralelo a la Cañada Real de las Islas. Su uso recreativo, educativo y cultural, junto con su biodiversidad son sus mayores valores. La dejadez de las administraciones y falta de una figura para su gestión pone en peligro su recuperación, al reaparecer los mismos factores que lo llevaron a su completa degradación a finales del siglo pasado. La masiva urbanización del Aljarafe ha supuesto la impermeabilización de buena parte de su cuenca, provocando fenómenos de fuertes escorrentías superficiales y procesos de erosión remontante que encajonan el cauce, desconectándolo de las orillas.
Las primeras propuestas de recuperación comienzan en 1990 donde ya se advierte del deterioro que venía sufriendo este espacio fluvial debido a la invasión del dominio público por cultivos intensivos y viviendas residenciales, y a los vertidos de aguas residuales y escombros.
Posteriormente, el impulso social y el éxito de la exposición “Riopudio. El corredor verde del Aljarafe” consigue interesar a las administraciones competentes, Junta de Andalucía y Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Finalmente, se ejecuta un proyecto de restauración finalizado en 2015, financiado con fondos europeos, que supuso una inversión de casi 12 millones de euros que sirvieron para la recuperación de 120 hectáreas a lo largo de casi todo su recorrido. Se retiraron varias toneladas de residuos, se plantaron miles de árboles y se crearon varias infraestructuras de uso público entre las que destacan dos caminos peatonales paralelos al cauce y varias áreas recreativas.
Pese a la recuperación de su bosque de ribera y biodiversidad, el arroyo tiene, por una parte, graves problemas hidromorfológicos: está encauzado, su cauce se hunde en el terreno, presenta varios azudes a lo largo de su curso, que impiden la migración de especies como el barbo gitano, y el caudal está afectado por la sobreexplotación y contaminación por nitratos del acuífero “Aljarafe Norte”, uno de los más sobreexplotados de toda la cuenca (la demanda es casi dos veces superior a su recarga). Por otra parte, la ausencia de una figura de gestión provoca un mínimo mantenimiento y vigilancia, exceso de basuras, deterioro de equipamientos de uso público, nuevas invasiones del dominio público, parcelaciones ilegales y la ausencia de un plan de prevención de incendios o de participación ciudadana. Por último, la conexión con Coria del Río, los últimos 600m. nunca llegó a realizarse
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Fecha : junio 2025

Actores
Junta de Andalucía, Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y Diputación de Sevilla, actividades agrícolas de regadío, propietarios de parcelas urbanizadas.
Acciones
Quizás la más transcendente fue la Exposición “Riopudio. Corredor verde del Aljarafe”. Posteriormente, se han mantenido innumerables reuniones, asistido a jornadas y encuentros, se han redactado notas de prensa, se han hecho plantaciones participativas, acciones de protesta, redacción del manifiesto Riopudio y recogida de firmas, participación en el programa Andarríos. Actualmente se mantiene Riopudio Silvestre, un proyecto de monitorización participativa de la biodiversidad.
Más información: https://adta.es/actuaciones/riopudio/riopudio.html
Respuesta institucional
La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir han puesto en marcha el proyecto de restauración de Riopudio (finalizado en 2015). También han hecho acciones de renaturalización tramo bajo de Ríopudio (finalizado 2020). Pero no existe respuesta seria a la sobreexplotación del acuífero. Las medidas de los Planes Hidrológicos de Cuenca son insuficientes. No existe una respuesta de las tres administraciones que deben dar solución a la falta de un organismo de gestión: Junta de Andalucía, Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y Diputación de Sevilla.