Derrumbe de palomar tradicional
La colombicultura o cría de palomas ha sido una actividad bastante extendida desde la antiguedad, sobre todo en la cuenca mediterránea. Los palomares eran construcciones populares destinadas a la cría de palomas. En el último siglo, a medida que se ha ido perdiendo el interés económico por esta actividad, los palomares han ido quedando abandonados y muchos han desaparecido con el paso del tiempo. Actualmente son pocos los ejemplos bien conservados que quedan en nuestras región y por tanto son un bien comunitario de gran valor arquitectónico, histórico y etnográfico.
Uno de esos ejemplos era, hasta hace poco, el palomar de la huerta Treviño en Campo de Criptana. Este palomar se halla situado en una en lo alto de una motilla, que además de contener importantes restos arqueológicos, le proporcionan una bella estampa. Desde el grupo ecologista Salicor se pidió al Ayuntamiento su protección reiteradas veces, sin que los distintos gobiernos mostrasen la más mínima sensibilidad e interés por este tipo de construcciones. En las últimas semanas, el ala este del palomar se derrumbó a causa del viento, cumpliéndose así nuestro fatal pronóstico. Una vez derrumbada una de las paredes, el resto no tardarán en caer, con lo que se perderá, para conocimiento y disfrute de las nuevas generaciones, el único exponente de este tipo de arquitectura popular en Campo de Criptana.



